
Las señales de la vida son como las señales de tráfico: por si las dudas, es mejor respetarlas.
En este camino, hay momentos para pararse y detenerse, y momentos para seguir adelante. Cuando estamos perdidos nos dejamos llevar por la corriente (de nada sirve malgastar demasiadas fuerzas haciendo lo contrario...)
Pero...¿no buscamos, aún así, cualquier cosa que pueda volver a indicarnos la dirección "correcta"...? Y además, cuando está prohibido seguir adelante, siempre existe un camino para evitar el obstáculo...
Sin embargo, al igual que algunas señales de tráfico, muchas veces nos damos cuenta de que esas indicaciones no sirven para nada y no las obedecemos. Nos pasamos un semáforo en rojo una vez, otra vez, y otra... sin que nada ocurra. Y nos acostumbramos a actuar de esa manera, hasta que un día...
No deberíamos ser imprudentes con nuetsros sueños....
En este camino, hay momentos para pararse y detenerse, y momentos para seguir adelante. Cuando estamos perdidos nos dejamos llevar por la corriente (de nada sirve malgastar demasiadas fuerzas haciendo lo contrario...)
Pero...¿no buscamos, aún así, cualquier cosa que pueda volver a indicarnos la dirección "correcta"...? Y además, cuando está prohibido seguir adelante, siempre existe un camino para evitar el obstáculo...
Sin embargo, al igual que algunas señales de tráfico, muchas veces nos damos cuenta de que esas indicaciones no sirven para nada y no las obedecemos. Nos pasamos un semáforo en rojo una vez, otra vez, y otra... sin que nada ocurra. Y nos acostumbramos a actuar de esa manera, hasta que un día...
No deberíamos ser imprudentes con nuetsros sueños....

No hay comentarios:
Publicar un comentario