jueves, 4 de agosto de 2011
Pero qué coño..? Por qué tenemos tanto miedo? Es que tan horribles pueden ser las respuestas? No lo sé...
Ultimamente vivo en una nube en la que he dejado de ser yo. Y me hecho de menos. Pero que puedo hacer? La decepción ha sido demasiado; ha podido conmigo. Y no estaba preparada para esto. Siempre hablando de vasos vacíos que se pueden llenar de agua, y cuando te dan una jarra, desbordas todo el líquido sobre tus pies. Así es. Mi mundo esta patas arriba, y lo que piso ya no es un suelo firme.
Son socavones en la tierra, en los que me tropiezo constantemente.
Y las fuerzas se pierden poco a poco, porque la pasividad es demasiado tentadora...sé que más adelante me arrepentiré de haberme dejado llevar, pero todavía no he encontrado el momento adecuado en el que decir "ya basta". De momento, todo es una pérdida de tiempo.
Tal vez en nuestras vidas necesitemos de estos momentos, en los que la espera porque suceda algo es lenta y paciente. Por eso me pregunto ahora qué es lo que estoy esperando. Que ocurra algo.
Pero a veces las cosas no ocurren. O no suceden como esperabas. Nunca son lo que esperabas que fueran. Nunca. Ni para nadie.
Y lo que separa a unas personas de otras es que hay algunas que estan siempre enfadadas, y hay otras que aceptan lo que les tosca. Yo... empiezo a acptarlo, al fin.
Qué clase de persona eres tú ? Porque...dejémonos de coñas. Estamos aquí para que nos pasen cosas, sean como sean, así que no las esquivemos.
jueves, 30 de junio de 2011
Seguimos viajando...
lunes, 27 de junio de 2011
Viaje al final de la noche.
sábado, 11 de junio de 2011
Juntos, nada más.
- Por el presente.
- ¡Eh! no nos enamoremos, ¿eh? Follamos, brindamos, ¡pero nada de amor!
lunes, 9 de mayo de 2011
De nuevo...
–No perderemos nuestro tiempo con este árbol –dijo el maestro carpintero. Tardaríamos demasiado en cortarlo. Si quisiéramos hacer un barco, se hundiría por causa de lo pesado que es su tronco. Si quisiéramos usarlo para la estructura de un techo, las paredes tendrían que ser exageradamente resistentes.
El grupo siguió adelante. Uno de los aprendices comentó:
–¡Un árbol tan grande y no sirve para nada!
–Estás equivocado –dijo el maestro carpintero–. Él ha seguido su destino a su manera. Si fuese igual a los demás, nosotros ya lo habríamos cortado. Pero porque tuvo el coraje de ser diferente, permanecerá vivo y fuerte mucho tiempo.
Ahora mismo, pienso : no hay nada mejor como sentirse crecer. Hacerse fuerte. Y sentir la vida cada vez más.
Si ya estoy aquí, de algún modo, he tenido el corage suficiente para mirar de frente.
Y es que escoger un camino no significa abandonar otros...
.

